Seguidores

martes, 8 de diciembre de 2009

Las tumbas Evangélicas: FLORENCIA PRATT de GRAY

DSCN1138
En muchos lugares de España, los evangélicos, en aquella sacrosanta España que repudió el legado musulmán,  que siempre ha huido del mestizaje para riqueza de lo propio, lo católico y romano, los evangélicos españoles siempre compartieron lugar de enterramientos con los heterodoxos, masones, rojos y gente de mala ralea.

Por tanto cuando uno visitaba los Cementerio Civiles, o se oteaban desde lejos más que nada por el tema del miedo, pues veíamos estas tumbas  que como chicos no sabíamos a que correspondían , pues era raro que judios, masones y rojos pusieran esos epitafios como el que hayamos en la tumba de Florencia Pratt de Gray , pues eso de “durmió en  Jesús”, seguido del epitafio de la transcripción del   Salmo 23, aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno porque tú estás conmigo”·

Así eran las tumbas de los evangélicos españoles.

En este caso estamos ante el  la tumba de una evangélica, que comparte solar  con los masones vallisoletanos, y me llamó la atención esta tumba su dimensión y que fuera dedicada a una mujer, que como luego pude comprobar  tal señora ha tenido dentro de la vida evangélica castellana gran predicamento.
FLORENCIA PRATT DE GRAY In Memorian. Publicado por M. S. L. En España Evangélica. Madrid, 16 marzo 1933.

PRIMER CENTENARIO Iglesia Evangélica Valladolid  1898 - 1998




Antigua Capilla , sita en la calle  José María Lacort 28 de Valladolid clip_image001


  
1.- Los orígenes de la II Reforma en España y sus inicios en Valladolid.  

        La gran inestabilidad política de España, con fases liberales y absolutistas, marca la tónica de la predicación del Evangelio. Será con el triunfo de las revoluciones liberales cuando se inicia la labor de los primeros misioneros, todos ellos patrocinados por alguno de los numerosos comités extranjeros que fomentaron la difusión del mensaje cristiano en España, como la Sociedad de Tratados, Comité de París, Comités Suizos, Comité Alemán, American Board, Comité Metodista, Comité Holandés, Comité Irlandés y sobre todo la Sociedad Bíblica, bajo cuya institución llega Jorge Borrow a España en 1834, y pudo a lo largo de 1837 trabajar en Valladolid.


    El relativo éxito de estos primeros misioneros/colportores también se vio favorecido por el cada vez más creciente sentimiento anticlerical que se iba extendiendo en España, especialmente en aquellas etapas absolutistas como el reinado de Isabel II, que significó para España una pérdida considerable de su imperio colonial en América del Sur, a lo que se vino a sumar algunas pestes y hambrunas en determinados años. Fueron tiempos duros, y en los que se volvió a perseguir a los evangélicos.

    La Primera República trajo nuevos aires de tolerancia, y se decretó en la Constitución de Junio de 1869 la libertad religiosa, por primera vez recogida en un marco legal en nuestro país. Inmediatamente se comienza a publicar en Madrid el primer periódico evangélico, La Luz, y se constituyen las primeras asambleas en ciudades como Madrid, Sevilla, Málaga, Córdoba, Cartagena, Ciudad Real, Barcelona, Cádiz, La Coruña y Valladolid. Especialmente importante será la llegada a Madrid en el año 1870 de Federico Fliedner, fundador al cabo de unos años del Colegio El Porvenir.

    Pero este ambiente de libertad no estuvo tampoco exento de conflictos sociales, pues ante la apertura de numerosas iglesias arreció la propaganda católica en la que se acusaba a los protestantes de ser una secta extranjera, lo que provocó algunos incidentes. Sabemos también que en este momento, a partir de 1869, la Iglesia Reformada inició sus trabajos en Valladolid, mediante unas conferencias que tuvieron un gran impacto en nuestra ciudad, a cargo de Antonio Carrasco, en el llamado Templo de la Libertad. Este mismo misionero aglutinó en Valladolid, al año siguiente, a varios grupos de creyentes, y se iniciaron algunas escuelas de niños, como primer paso para la formación de una congregación.

    Otras noticias de la obra de Valladolid se fechan entre 1871 y 1872, referidas al trabajo de un colportor de la Sociedad de Tratados, llamado Juan Flores, que en un artículo publicado en la revista El Cristiano, en agosto de 1872, narra lo sucedido en Valladolid en los últimos meses. Cuenta que después de llevar algún tiempo trabajando en nuestra ciudad, cedió en contra de su voluntad a los deseos de numerosas personas de constituir una iglesia. En pocos días se inscribieron 400 personas, que rápidamente se duplicaron, haciendo imposible un examen minucioso de todos los asistentes y de cuáles eran sus intenciones reales.

 Pero rápidamente pudo observar que en la mayoría no había una aceptación del mensaje de Cristo, sino más bien un sentimiento anticatólico y anticlerical, que hacía inviable la consolidación de la iglesia. A pesar de ello, intentó conseguir el alquiler de un antiguo convento de frailes para las reuniones, y se inició una recogida de fondos para tal fin y para el inicio de una obra social de asistencia a enfermos y necesitados. Pero las dificultades acaban venciendo a este misionero, y desanimado decide trasladarse a Santander. No obstante, en abril de 1872 se celebra en Madrid la II Asamblea General de la Iglesia Cristiana, y Valladolid estuvo representado por Pedro Castro (¿Pastor? ¿Colportor?), y en esa reunión se admitió a la iglesia de Valladolid dentro de la Iglesia Cristiana Española, más conocida como Reformada.

    De los años siguientes hay muy pocas noticias y casi todas se refieren a la labor de la Iglesia Reformada, que entre 1880 y 1884 inicia la obra en Villaescusa y Bóveda de Toro (Zamora). En 1889 llega a Valladolid Emilio Martínez, que abre el primer colegio evangélico y consigue reunir un grupo a los que predicar todos los domingos. Con él la obra Reformada se extiende por toda la provincia, y especialmente importante es la realizada en la localidad de Cigales, cuyo local se abrió en 1894.

    Esta es la situación de la iglesia en Valladolid hasta que en noviembre de 1898 llega a nuestra ciudad Federico H. Gray.

2.- Los inicios de la Iglesia y del Colegio Evangélico
    La convulsión que sufre España tras los acontecimientos de 1898 tuvo repercusiones en todos los ámbitos de la sociedad, de las instituciones, y de las mentalidades, como a lo largo del presente año se han encargado de mostrar desde distintos foros académicos. Es precisamente en 1898 cuando llega a España Federico H. Gray, cuya presencia en Valladolid está confirmada ya en el mes de noviembre.

Aquí vemos en 1924 a Federico y a su señora Florencia
clip_image002
  
  Ignoramos cuál era la situación a su llegada de la iglesia en Valladolid, pero sin duda, éste es el hito inicial, pues ya no habrá discontinuidades en el tiempo, de nuestra actual congregación. Cuenta Federico H. Gray que una de las primeras cuestiones que tuvo que solucionar fue la búsqueda de un local adecuado para los cultos, escogiendo uno en la calle de Mostenses nº 20 (hoy José María Lacort nº 28) celebrándose el Partimiento del Pan por primera vez la mañana del domingo 2 de diciembre del año 1900. 

También menciona que al mismo tiempo empezó a celebrar reuniones familiares con grupos de creyentes en Villanubla y Tudela de Duero.

    En 1904 se creó el Colegio Evangélico, que se inició en una casa particular próxima a la capilla, y desde sus comienzos tuvo un carácter mixto. El relato de Federico H. Gray es un fiel testimonio de las dificultades por las que atravesó en aquellos años la congregación, y de la continua persecución a sus miembros, algunos incluso se vieron obligados a emigrar a otras ciudades con sus familias. Según narra en sus Apuntes Biográficos, el Colegio fue el principal consuelo de la Iglesia y llegó a contar con 225 niños y párvulos. Uno de estos alumnos, Mariano San León, consiguió tras superar múltiples obstáculos, ingresar en la Escuela Nacional y graduarse en 1917 como Maestro. Él fue, a partir de este año, el principal soporte del Colegio, junto a su hermana, María San León, y Juanita Rojo. 

clip_image004

Colegio evangélico, grupo de niños, año 1.923. En el centro los profesores F.Gray y Mariano San León

    Fueron años difíciles en España, con continuas y muy graves intromisiones del ejército, el clero y la propia monarquía en el sistema parlamentario español. El 13 de septiembre de 1923 se inicia la Dictadura de Primo de Rivera, apoyada por Alfonso XIII. Una de sus primeras medidas fue anular la Constitución vigente y la supresión de los derechos individuales, se disolvió el Parlamento y se creó una Asamblea Nacional cuyos miembros fueron nombrados por el propio gobierno. También se constituye un Directorio Militar que implantó la censura de prensa, que entre otras publicaciones afectó al cierre de las ediciones evangélicas. La cuestión religiosa quedó resuelta a favor de la Iglesia Católica, se intensificaron las persecuciones contra los protestantes a los que sólo se les permitía actuar dentro de sus iglesias, prohibiéndose cualquier manifestación externa.
  clip_image006
Colegio Evangélico, año 1.923 Grupo de niñas

    A pesar de ello, la iglesia continuó con sus actividades. En 1925 se realizó una campaña evangelística a cargo de Mariano San León y Percy Buffard, y la mayor parte de las familias representadas en el Colegio recibían visitas personales de Josefina Greening. En marzo de 1930 se casó Mariano San León con Encamación Gil.

3.- El período de la II República (1931-1936)
    El 29 de enero de 1930 cae Primo de Rivera, y se forma un gobierno presidido por el general Berenguer que quiso restablecer la normalidad constitucional. Se iniciaron también los primeros movimientos republicanos que fueron duramente reprimidos. Pero en las elecciones del 12 de abril de 1931 con el triunfo de la izquierda se proclama la II República, y uno de sus primeros actos fue la proclamación de la libertad de cultos.


    En la nueva Constitución se declaraba que España es una República Laica y se suprimían las órdenes religiosas que no reconocieran la suprema autoridad del Estado. El pueblo protestante recibió con esperanzas la República por lo que significaba de libertad la nueva legislación en materia religiosa, independientemente de las opiniones políticas individuales. 
clip_image007

Grupo de jóvenes fechada el 7 de Agosto de 1931 Salida al campo con F.Gray
    
Serán años de un gran impulso evangelístico a nivel nacional. Se creó en Madrid un Comité bajo la presidencia del Gerente de la Sociedad Bíblica para coordinar todos los esfuerzos, se hicieron campañas y conferencias en Andalucía, Murcia, Valencia,  Extremadura, Castilla la Nueva, Castilla la Vieja, Aragón, etc. Hubo algunas dificultades con el clero pero las autoridades republicanas salieron, por lo general, en defensa de la libertad religiosa. Esta fue la tónica del período salvo en la llamada etapa conservadora (1933-1936) en la que se registraron algunas restricciones en las actividades de las iglesias evangélicas. Pero en los últimos meses de la República, con el triunfo del Frente Popular se volvió a un restablecimiento de los derechos constitucionales y de las libertades religiosas.  

DSCN1139
    
La iglesia de Valladolid registra una intensa actividad durante la República. Como notas más destacadas podemos citar la colocación de casetas con literatura evangélica en las ferias de Medina del Campo y Salamanca, y en Valladolid en el Campo Grande. También el desarrollo de una importante obra social, de apoyo a enfermos y necesitados, y la extensión de la obra del evangelio a otras zonas de Castilla, como Benavente y Arenas de San Pedro. En la propia ciudad de Valladolid se celebraron campañas evangelísticas y ciclos de conferencias en el cine La Fuente. Como notas más tristes se registran los fallecimientos de la esposa de Federico H. Gray en 1933 ( Florencia Prat )

No es posible encontrar la tumba de su marido Federico, porque este se marcha a Inglaterra  donde se casará de nuevo en esta ocasión con Carolina Swayer y volverá para luego  pasar toda la Guerra Civil entre Galicia y Asturias , volviendo a Valladolid en 1940 para marchar definitivamente a Inglaterra  alrededor de 1960.

Iglesia Evangélica de Valladolid

1 comentario:

  1. Me alegra mucho esta pagina mi padre y mis tios fueron alumnos de esta escuela y por maestro a don Mariano. Cesc Alvarez

    ResponderEliminar

Aquí tienes un espacio para tu libre expresión. Sé respetuoso

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...